7 may. 2014

Mis nuevos bebés

Acabamos de lanzar nuevos bodies de Noñoño, y estoy que no meo. ¿A que molan?, ¿a que son guapísimos, listísimos y simpatiquísimos? ¿a que se parecen a su padre?

21 mar. 2014

Titulares locos de la prensa local III

Atendiendo a algunos de los titulares que habitualmente aparecen en las portadas de la prensa asturiana, al apelativo local parece que le sobra una ele. A veces, pero sólo a veces, es la propia noticia la que genera el titular disparatado. Pero el mérito hay que atribuírselo al artífice del texto. 
Aprovechando que tengo por aquí este blog, voy a ir poniendo ejemplos de vez en cuando.


El Comercio, 14 de marzo de 2014.

Un exhibicionista preguntaba por los bomberos y enseñaba «su manguera»


15 mar. 2014

Titulares locos de la prensa local II


Atendiendo a algunos de los titulares que habitualmente aparecen en las portadas de la prensa asturiana, al apelativo local parece que le sobra una ele. A veces, pero sólo a veces, es la propia noticia la que genera el titular disparatado. Pero el mérito hay que atribuírselo al artífice del texto. 
Aprovechando que tengo por aquí este blog, voy a ir poniendo ejemplos de vez en cuando.

El Comercio, 14 de marzo de 2014.

Dos hermanos irrumpen en una comisaría de Gijón, agreden a los agentes y dicen que quieren declarar en Seattle. (link)




11 mar. 2014

Titulares locos de la prensa local - I


Atendiendo a algunos de los titulares que habitualmente aparecen en las portadas de la prensa asturiana, al apelativo local parece que le sobra una ele. A veces, pero sólo a veces, es la propia noticia la que genera el titular disparatado. Pero el mérito hay que atribuírselo al artífice del texto.
Aprovechando que tengo por aquí este blog, voy a ir poniendo ejemplos de vez en cuando.



La Nueva España, 7 de marzo de 2014. Portada.

Un juez considera habitual que los operarios de Mieres dejen en grupo el trabajo para ir al servicio.

Revocada una sanción de 85 céntimos a una cuadrilla que acompañó a una jardinera al baño.


14 ene. 2014

¡¡Smutsig!!


En vacaciones suele haber una anécdota fuera de guión que cobra un protagonismo inesperado. Chorradas sin trascendencia que no marcan el tono del viaje ni para bien ni para mal. Puede ser una palabra, un tema, una canción, un objeto, etc. Estas navidades en Suecia le tocó a la palabra smutsig, no por nada especial, simplemente porque caí en la cuenta de que existía, ¿cómo no me había fijado antes en ella?

Smutsig tiene una fonética mágica, no me lo negaréis. Aunque no sepas lo que significa, smutsig transmite buen rollo, alegría, positividad.

Gritad conmigo: ¡¡SMUTSIG!!

¿A que mola? Es el típico sonido que se utilizaría para llamar a un duende bueno, o para expresar que la salsa está deliciosa.

Os preguntaréis qué significa smutsig.

Pues smutsig significa eso…





... smutsig significa: sucio.


10 nov. 2013

Cita con el destino (a falta de mejor título).


Esta mañana pasaba por una carretera comarcal en coche y una aldeana esperó para cruzar justo detrás de mí. Me entretuve en mirarla por el espejo retrovisor y vi como se santiguaba mientras me seguía con la mirada.

No era el santiguarse egoista del delantero que le pide a Dios un gol. Al contrario, me pareció un santiguarse piadoso y compasivo. Un santiguarse tétrico. Y como lo hizo mirándome me inquietó. Por un momento imaginé que podría tratarse de un gesto premonitorio, como si ella supiese que poco más adelante iba a ocurrir algo terrible. Por las mañanas aún no le tengo miedo a la muerte y no temí por mi vida, pero esa carretera está plagada de ciclistas y a lo mejor mi destino era llevarme a uno por delante.

El susto me duró dos curvas. Es lo que pasa siempre con estos pensamientos tontos.

Unos cuantos kilómetros más adelante me encontré coches y Guardia Civil invadiendo mi carril. ¡Coño, qué mala suerte! Justo ahora que me falta el recibo del impuesto muncipal (me lo envían por Correo) y que tengo caducada la ITV, precisamente por faltarme esa documentación. Me volví a inquietar, esta vez por motivos mucho menos exotéricos.

Pero según me fui acercando, sin posibilidad ninguna de darles esquinazo, me di cuenta de que no se trataba de un control. La policía estaba custidiando un cuerpo tendido en la cuneta y cubierto por una sábana.

Resoplé, aún sigo preguntándome si por el impacto de ver un cadáver o si por la tranquilidad de saber que no me iban a multar. Me inquieta pensarlo.

El incidente me obligó a dar una vuelta larga y a volver a pasar por dónde había cruzado la señora. Lógicamente no estaba (en su lugar había unas gallinas que no pintan nada en el relato como tampoco pintaban nada en el arcén. Muy raro, probablemente se habían escapado).

Quizá esa mujer se santigua siempre al cruzar, como el futbolista al tirar el penalti, y simplemente me siguió con la mirada de forma intuitiva.

Pero quizá no, quizá simplemente se equivocó de coche.